Una masía con historia
La historia de Can Freixenet o Cal Freixanet debe ponerse en relación con la ocupación humana de la parte alta de la sierra de Puigsaurina y con las masías existentes en esta zona, como la Farigola o el Peleí.
Su construcción se enmarca en la reorganización del territorio y la ocupación de nuevas zonas de cultivo, que alcanzaron su auge durante el siglo XVIII. Junto con otras masías, se estableció en esta zona un conjunto de propietarios que construyeron pequeñas explotaciones agropecuarias destinadas a un consumo de alcance local a inicios de la época moderna.
El topónimo Freixenet parece tener un origen antropónimo y se puede situar durante la época moderna, relacionado con el uso de nombres procedentes de diversos elementos naturales, por ejemplo, Farigola, la Roca, etc.
A nivel arquitectónico, se cree que la masía se habría construido durante la baja Edad Media.
La explotación agrícola-ganadera conocida como Can Freixenet está formada por un conjunto de edificaciones anexas donde se agrupa la zona de vivienda y los diferentes edificios agrícolas-ganaderos, situados al norte y al oeste de la masía. El edificio central está compuesto por una construcción de planta cuadrangular organizada en planta baja y dos pisos. El sistema constructivo utilizado es de piedra local unida con mortero, con muros de mampostería común y grandes sillares de piedra caliza local colocados en las esquinas como piedras cantoneras. La cubierta está formada por un tejado a dos aguas con teja árabe, con el alero perpendicular a la fachada.
La entrada principal se realiza a través de un portal que da acceso a un pequeño vestíbulo rectangular, al fondo del cual se encuentran las escaleras que comunican con el resto de las estancias privadas, distribuidas en ambos pisos siguiendo la estructura modular: cocina y anexos en la planta baja, y las estancias más privadas junto con la sala en el primer piso.
La fachada principal presenta una estructura simétrica en la que se abren las diversas aberturas, todas enmarcadas con dinteles bastante austeros. Las aberturas se disponen de forma irregular a lo largo de esta fachada: dos en el primer piso y una en el segundo.
Se trata de una construcción en piedra de sillares irregulares, en la que se combina el uso de ladrillo en las aberturas de puertas y ventanas con el enlucido.
